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À la recherche d'une bienvenue


Cliché.

Ésa es la primera palabra que se me ocurre al empezar este blog. Intento recordar todas las primeras entradas de blogs que he leído, y me pregunto: ¿cómo empezar un blog sin que suene cliché? Desgraciadamente, es una empresa poco venturosa, pues una nueva entrada siempre va a sonar similar a alguna ya existente. De hecho, yo ya tuve un blog. Hace algunos años, abrí un blog (de cuyo nombre no me quiero acordar), pero era más literario que nada. Allí, escribía y publicaba mis poemas adolescentes, de los cuales no me siento orgulloso, pero tampoco reniego. Sin embargo, nunca le mencioné a nadie que tenía dicho blog. Excepto a una persona. Y, subsecuentemente, lo cerré. No sólo porque una persona era más que suficiente, sino también por la muy negativa recepción que tuvo dicho blog. Esto no quiere decir que no quería que fuera popular: por supuesto que sí, puesto que siempre me he imaginado cómo sería ser verdaderamente leído. Sin embargo, lo cerré (o eso creo) porque no quería que nadie más lo viera.

Ahora bien; con esta anécdota, pretendo describirme un poco. Nunca he sido bueno para presentarme, pues siempre termino diciendo algo no importante sobre mí, o que simplemente, de buenas a primeras, no interesa, y, por lo tanto, no intereso. Ni tampoco pretendo dar a entender que no voy a mencionarle a nadie este blog; al contrario, lo daré a conocer a todos los que pueda. Al final de cuentas, mi meta no es ser conocido, simplemente ser leído. ¿Cómo lograr ser leído? Pues, si juzgamos por lo que nuestra sociedad actual sobreentiende por leer... pues, habría que redefinir el significado de leer. Ser leído es tener miles de seguidores y asegurarles a todos que el nuevo Tropical de frutas es pura fruta, supongo. La pura fruta. ¿Tomás Tropical? Sos de los míos. Ya sabés, de los que tomamos Tropical porque somos populares. ¿O somos populares por tomar Tropical? Bueno, no interesa ponerse filosófico: somos pop.

Ah sí, las primeras entradas de blog. Tan predecibles, tan aburridas, tan indispensables, tan terriblemente escalofriantes. No voy a preocuparme por estructuras, que no soy ingeniero, y prefiero ir al grano y directo a lo que le importa a la gente con este blog: relevancia. No quiero que me olviden ni que se distraigan, así que tomen unos Meneitos.

Entonces sí, prefiero terminar esta breve primera entrada con la convicción de que, dentro de un par de meses, voy a ser tan popular, que podré rifar unas Tronaditas con un Tropical de 2.5 litros de té frío sabor limón. Éstos no han sido 140 caracteres y un GIF, pero casi. Vamos encaminados.

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